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jueves, 16 de octubre de 2008
¿Qué es la angustia? Imprimir E-Mail
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Escrito por Filósofo   
“El hombre es un dios cuando sueña, pero un mendigo cuando reflexiona”
 
Hölderlin.
 
¿Qué es la Angustia?
El mundo ha estado y estará matizado de interrogantes, como la pregunta por el hombre, cuál es su origen, cuál es su esencia, cuál es su destino, etc.… A partir de estos interrogantes el hombre ha tratado de acercarse a una posible respuesta de lo que es en sí.
 
Algunos pensadores lo han abarcado desde aspectos relevantes tal es el caso de S. Kierkigard que partió desde la angustia, estado que humaniza siempre y cuando el hombre la asuma en la dimensión existencial y deshumaniza porque lo sumerge en la fragmentación del ser y no ser.
 
La reflexión acerca de la pregunta ¿Qué es la angustia?
Se consolidó para S.Kierkigard en el fundamento para abarcar el problema que ha deshumanizado al hombre y ha develado la finitud y la limitación a partir de las categorías de tiempo y espacio en las que se halla inmerso.
 
Para realizar la interpretación y comprensión acerca de la angustia, S. Kierkigard se ubicó en el contexto del mito de la creación predicado y sustentado por el cristianismo bajo la orientación de la posible respuesta a la pregunta ¿qué es el hombre? Hasta llegar a la figura de Abraham, personaje que encubrió el compendio del sin sentido de la vida y prefiguro bajo el estado de la angustia toda la antropología existencial. Abraham fue el fundamento para desarrollar la disquisición de Kierkigard. Porque el cristianismo presentó a Abraham como el primer hombre de fe, el que tuvo la intuición de ofrecer el primer sacrificio a Dios, personaje que sirvió como referente para analizar el acontecimiento de la angustia en el hombre.
La reflexión e interpretación acerca del mito de la creación arrojó para S. Kierkigard inconsistencia, que se reflejó en el análisis de los símbolos que adornan a la narración, de alguna manera cada símbolo lo que busca es develar la figura del hombre, de Dios, del origen del mundo o el destino del hombre, acaso la intención del narrador no estaba contemplada en la intuición de querer a orientarnos hacia las posibles respuestas de los interrogantes más existenciales por ejemplo: ¿para qué existimos?, ¿por qué existimos?, Por qué ideales nos dejamos seducir?; en vez de haber matado los símbolos del mito de la creación con el solo hecho de convertirlos e imponerlos como dogma de fe.
 
Quizás lo importante habría sido tratar de descubrir el sentido, la intensión que tuvo el narrador aun cuando es difícil, pero hubiese sido más acertado ante la asesina interpretación del mito de la creación en aras de la muerte como castigo, como condenación, por qué no mirarla y contemplarla como la inquisidora que descubre lo finito, lo limitado que es el hombre y que dictamina que el hombre no es un ser absoluto.
 
La predicación de la muerte como castigo está unida a la concepción de venir a este mundo ya condenado, qué sentido tiene que el hombre busque el sentido de su existencia si Dios lo ha enviado a este lugar que llama mundo ya condenado eternamente como lo predica el cristianismo?; fue la idea que cuestionó a S. Kierkigard, lo condujo a reflexionar, re-leer y escribir acerca el mito de la creación, tarea que desarrolló en el tratado de la angustia, bajo la perspectiva del pecado original imperativo que condena y desconfigura la existencia del hombre.
 
El narrador del mito de la creación, quiso realmente contar la condenación del hombre, la desobediencia a Dios, acaso lo interesante no es la separación del hombre con respecto a su origen, la degradación del hombre, o que cuando el hombre descubrió que estaba sólo se sintió angustiado, sin respuestas a los interrogantes que pasaban por su mente. Pero la interpretación murió cuando se presentó el mito de la creación como dogma de fe, desconociendo que el mito es la coligación del estado psicológico, antropológico, cosmológico y divino o de qué habla el mito en su contenido si no es del hombre con toda su estructura externa e interna en perspectivas de su origen y destino. Lo que se hizo fue apartar y no tener en cuenta la experiencia inmediata que puede tener el hombre con Dios y eso parece que no importa., ¿acaso no vive el hombre del espíritu? Como necesidad de existir.
 
S. Kierkigard evidenció como ser espiritual y como hombre de fe la fragilidad, la fragmentación del hombre A partir de esta confrontación estableció la pregunta ¿qué es lo que conduce al hombre a evidenciar lo absurdo de su existencia? , a la conclusión que llegó: la Angustia, estado existencial que a lo largo de la historia del hombre ha tenido distintas connotaciones. Algunos pensadores hablando desde la filosofía lo han acogido como el momento en donde se pierde las categorías de tiempo y espacio, el instante, (Nietzsche) donde se establece y se confirma la finitud y la certeza de lo contrario de la existencia del hombre, el instante que remite al hombre al origen. Acaso no es la intuición del narrador del mito de la creación cuando colocó en el relato la figura del árbol en el centro del paraíso como prefiguración de que el origen es el mismo final, como eje y orientación del existir del hombre. En esta reflexión se ubicó el discurso y el imperativo que cuanto más se aleja el hombre de su origen más evidencia y contempla la angustia.
 
 
Realmente, ¿qué es la angustia?, ¿Alguna vez hemos estado angustiados, es decir, en decisiones existenciales? Es difícil responder al menos desde la experiencia de vivir, pero, para acercarme a una posible respuesta tomo la figura de Jesús de Nazaret en relación a los dos momentos que contemplan la verdadera angustia que puede vivir el hombre en la decisión de vivir o morir como fueron Getsemaní y el Gólgota , ayudan a reflexionar acerca la angustia, momentos relevantes , decisivos y esperanzadores en los que Jesús de Nazaret acepta y asume con convicción la condición del hombre, lo absurdo de la vida, el sin sentido de la existencia del hombre, sin embargo enseña con este gesto de humano, que más allá del imperativo de la angustia que produce la muerte surge la fe, que es lo mismo que la esperanza a partir de esta actitud inauguro el acontecimiento que desde la experiencia de lo opuesto se enciende la verdadera vida. En base a ésta enseñanza se puede predicar que si el hombre comprende los símbolos develados por el mito, que de laguna manera lo habitan, podrá librarse del temor y la angustia. Y así podrá recuperar el gusto de vivir y no tener que sacrificar nada a Dios, porque Dios no se hace más digno de adoración por los sacrificios del hombre, es la enseñanza e interpretación dicta por Dios a Abraham cuando éste no tiene necesidad de ofrecer en sacrificio a su propio hijo, lo que en el fondo quiso Dios que Abraham valorara era lo que le había dado, que era su hijo. Dios quiere que el hombre viva bajo su orientación espiritual con todo lo que por gratuidad ha recibido por lo tanto el hombre tiene que vivir y asumir con intensidad la condición humana en la medida del agradecimiento.
 
Porque si el hombre se siente y cree vivir en deuda con Dios, Dios mismo pagará la deuda, por el hecho de ser contrario a lo que el hombre en sus categorías existenciales es. Es decir, si el hombre es finito y mortal, Dios es infinito e inmortal y se ve en la obligación de compartir y participarle al hombre sus características existenciales. Por consiguiente, como diría Iván Fiódorovich Karamázov “no hay delito, por consiguiente, no hay pecado, solo hay hambrientos, el mismo Dios tiene que dar de comer y de esta manera podrá pedir que el hombre sea virtuoso” Y si fuera cierto que el hombre estuviera en deuda con Dios, el hombre tendría que hablar de reparación, entonces, la reparación no tiene que ser en el infinito, que ni siquiera conoce, ni en ningún otro lugar que no fuera la tierra, para que el mismo hombre la experimente, porque el cielo es inasible.
 
 
 
¿Cuál es el daño que se le ha causado al hombre en el contexto de la cultura occidental­?
 
Al hombre se le ha atormentado con la idea de que, aun sin quererlo es culpable, que no puede salir de la tragedia, que está destinado al fracaso, entonces, cabe retomar la pregunta qué sentido tiene vivir si ya el hombre está condenado, que crueldad de Dios, que envía al hombre a la perdición y lo trata con indiferencia como si no le perteneciera. Sin embargo por gratuidad tiene esperanza a través del legado del hombre de Nazaret, que no pertenece gracias a Dios a ninguna religión específica, sino que pertenece a toda la humanidad.
 
 
Ahora bien, a que nos conduce la pregunta ¿qué es la angustia?, no lo sabemos, ya que creo que no la hemos experimentado en profundidad, es decir, no hemos vivido el momento de definir entre la vida y la muerte cuando está latente el definir lo absurdo de nuestra existencia terrena, lo cierto es que evidenciamos por el testimonio de Jesús de Nazaret que, nuestro destino es la muerte desde la condición humana, pero que jamás debemos asumirla como castigo, sino como el hito que indica como nosotros debemos proceder racionalmente en nuestra estadía y paso por este mundo, que no somos indispensables, que no somos más importantes y ni mejores que aquellos que nos han precedido a lo largo de la historia, pero, si orientados y preparados a soportar el sin sentido de nuestra existencia terrena y apoderarnos de la fe que sana, salva, proteje,redime y que es capaz de derrotar los miedos y los temores a los que estamos sometidos, que jamás escapan de nosotros, de alguna manera nos animan a despertar el hombre nuevo que se esconde en nosotros.
 
 
 
 
 
 
Wilfrido Zúñiga Rodríguez.
Estudiante de Filosofía.
Comentarios
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estudiante de Filosofía - ¿Qué es la angustia?   | 190.28.154.94 | 2008-03-11 00:33:21
Es una reflexión acorde a la realidad de la existencia del hombre.
excelente.

María José Alzate
estudiante de Filosofía - ¿Qué es la angustia?   | 190.28.26.195 | 2008-03-19 01:07:50
Es un reflexión que se acerca a nuestra realidad como seres humanos.

juan Múnera.

Buena reflexión.
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